Silogismos| En manos de los alcaldes priístas el salvamento de su partido

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En manos de los alcaldes priístas el salvamento de su partido

*  Los saldos negativos obtenidos en la reciente elección por el PRI, lo llevan a dos irremisibles opciones: cambiar a su frívolo e incapaz líder nacional y endosar a los alcaldes de municipios importantes la misión de hacer bien las cosas para recuperar la confianza del electorado ante un escenario catastrófico; el antes partido oficial debe poner manos a la obra si no desea estar al filo de su extinción; a su favor, tiene la presencia de ediles capaces y comprometidos que ahora deben sacar la casta por su instituto político

Por: Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010

Como en el resto del país, el PRI quedó muy vapuleado en las pasadas elecciones, pues de seis gubernaturas solo ganó dos, y para ese partido es evidente la necesidad de revitalizarse, porque el trabajo no espera con el 2024 ya encima.

Es claro que esa tarea no puede quedar en manos de dirigentes que no pudieron con el paquete, siendo indudable que los alcaldes priistas de los más importantes municipios, tendrán una participación decisiva y la monumental encomienda de hacer bien las cosas para ganar puntos en las preferencias electorales por venir.

Entre esos presidentes municipales destaca por méritos propios Jorge Márquez, de Tulancingo, cuya carta de presentación en tan solo el primer año de su gestión es notable por logros concretos.

El panorama a enfrentar es, materialmente, reconstruir al PRI en Hidalgo, a la par de lo que se haga en el resto del país. Veamos:

El resultado de las elecciones donde Morena se quedó con cuatro estados y la oposición solo rescató dos, en Aguascalientes con el PAN y Durango con el PRI, el otrora poderoso partido nacido en 1929 en circunstancias muy particulares del país, cuando era menester frenar la violencia, enfrenta en 2022 una situación algo peor que crítica, a lo que se suma una andanada en redes contra el ya de por sí vapuleado dirigente nacional, Alejandro «Alito» Moreno Cárdenas.

No son pocos los académicos y comentaristas que señalan ya al PRI como «partido en extinción». De hecho, desde el momento mismo en que Vicente Fox, postulado por el PAN, derrotó al tricolor en las presidenciales, se le daba literalmente por muerto, pero no sucedió así, sino que en 2012 tuvo una inesperada «resurrección» con Enrique Peña Nieto, basada en la juventud y presencia física del gobernador del Edomex, reforzada su imagen con un muy conveniente matrimonio con una estrella de la televisión.

¿Estará, ahora sí, muerto el PRI? No es fácil la condena o contrario sensu, postular una recuperación rápida. Dentro de todos esos comentarios, con la mira en 2024, de pronto surge la figura de Miguel Ángel Osorio Chong, quien ha estado los últimos tres años en una discreta conducta personal y se le considera, no tanto como administrador de una quiebra, sino el que podrá revivir al tricolor, levantarlo de la lona.

En el caso concreto de Hidalgo, donde Julio Menchaca tuvo un triunfo con demoledor con un 30 por ciento de ventaja sobre la candidata coaligada, el panorama de observa en extremo difícil para el futuro inmediato.

Hidalgo ¿la hora de los alcaldes?

Tras la derrota en recientes elecciones, el PRI que fue sólido a lo largo de 93 años, enfrenta el reto de una evaluación sin medias tintas porque el catastrofismo toca, insistente, a su puerta.

Parece claro que la tarea, además de una dirigencia estatal necesariamente renovada, queda a cargo de los alcaldes, al menos los más importantes, como decíamos, el edil más destacado es Jorge Márquez, de Tulancingo.

Cuando estaba en su apogeo el proceso interno para seleccionar candidato a gobernador por el tricolor, el alcalde Jorge Márquez “se emparejó” en porcentaje de preferencias en la militancia, con la Secretaria General del comité nacional, Carolina Viggiano y el alcalde de Mineral de Reforma, Israel Félix.

Y lo hizo sin estridencias ni promociones ad hoc, sino por el trabajo que ya estaba hecho y lo promovía por sí mismo.

Veamos: Tulancingo no tuvo problema alguno con el Huracán “Grace”, que tantas catástrofes generó en otras partes. Los trabajos de desazolve y la limpieza de drenes y canales se habían hecho con la necesaria anticipación y, por lo mismo, no hubo inundaciones ni damnificados; hizo además una inversión cuantiosa en obra pública, con más de 200 millones de pesos, sin precedente en el municipio.

La preservación de la vida y bienes de los habitantes de Tulancingo hizo la diferencia entre la capacidad administrativa y la improvisación. Además, en l2 meses logró la recaudación más amplia en toda la entidad. Asimismo, se proporcionó mantenimiento preventivo a todos los pozos para la extracción de agua potable y una gran labor de reforestación con la plantación de tres mil árboles.

Al respecto, el alcalde Márquez subrayó lo siguiente: “Valoro y reconozco el esfuerzo y trabajos de todo el equipo de la Dirección Municipal de Limpia realizado a lo largo del año. Ahí no hay servidores de primera ni de segunda, todos van de la mano en el mismo esfuerzo; así también, se atienden puntualmente los asuntos de seguridad pública, de Salud y de la protección de animales, por lo que no hay un solo sector desatendido”.

Otro alcalde con trayectoria destacable es Sergio Baños, en Pachuca, donde en su campaña hizo un esfuerzo cuesta arriba para triunfar sobre Morena. La capital del estado ya había sido ganada por el PAN, pero el blanquiazul, como fue evidente, desperdició su ventaja y en los recientes comicios parecía que Morena tendría otro bastión conquistado.

Pero Baños hizo una campaña imaginativa y ganó con margen significativo. Ya en funciones, desarrolló lo que se denominó «Plataforma Municipal de Acciones», que es una herramienta digital para dar seguimiento a las acciones municipales en diferentes temas. Dijo el alcalde: «Es un ejercicio de transparencia, de acercamiento, información e interacción en respuesta al interés que la ciudadanía muestra por el trabajo realizado».

Es claro que mediante ese instrumento tecnológico, Baños tiene medido el pulso de los ciudadanos que votaron por Morena y puede desde ahí diseñar una actuación desde el gobierno que redunde en una recuperación de la confianza del electorado, sin traspasar límites legales obvios.

En Mineral de Reforma, Israel Félix ha combinado energía juvenil con capacidad para resolver problemas que generalmente se presentan indescifrables, como la miseria presupuestal, una epidemia que literalmente ahoga a los municipios en todo el país. Pero Félix comenzó su gobierno con un frenético programa de obras y acciones de interés social, inclusive para darse «el lujo» de instaurar un programa denominado «aguinaldo rosa» para mujeres en condiciones de pobreza extrema.

Consultado sobre «el secreto», Félix explicó: «La pandemia obligó a salir en búsqueda de la gente, tocar puertas y echar a caminar acciones contundentes, una vez definido lo que más ha golpeado a la población por la pandemia, se instaló una Estación de Oxígeno Medicinal, donde, inclusive, se atendieron a personas de otros municipios» y remató: «Tengo una responsabilidad y no caben excusas». Aclaró que ocho de cada diez pesos fueron aportados por la gente: ferreteros, comerciantes, microempresarios. Fue importante la colaboración de los socios del Consejo Coordinador Empresarial Hidalgo, con maquinaria y operadores. El alcalde resume así: «La suma de esfuerzos siempre será lo mejor».

Estos alcaldes podrían ser parte importante dentro de un plan de recomposición del PRI en Hidalgo, tarea que antoja inminente, dadas las circunstancias que imperan en la entidad al día siguiente de los comicios para gobernador.

Tarea política de filigrana, que implica la relación con el nuevo gobernador, en un plan de madurez política que, por un lado y con un trabajo partidista que sin enfrentamientos estériles sacar adelante objetivos comunes; y por otro, no trasgreda la ley en ningún sentido y pueda recuperar la confianza en su partido.

Convivir con un gobierno estatal en manos de un partido emergente, implica echar mano de la experiencia, el oficio político y la prudencia.

Así las cosas, al día de hoy, Márquez, Baños y Félix, se yerguen como cuadros reales y poseedores de un capital político que permita a su partido apostar a reconstruir estructuras partidistas, aglutinar cuadros olvidados y desechados, su trabajo real y palpable podrían asegurar escaños y curules en el Congreso Federal, en el mediano plazo.

Todo eso estará en la balanza, en el nuevo contexto político de Hidalgo.

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