Lo que el viento se llevó… de la 4T

Investigaciones

Lo que el viento se llevó… de la 4T

Por: Rosalinda Cabrera Cruz

Han sido casi 50 meses del gobierno federal, desde que Andrés Manuel López Obrador ganara las históricas elecciones presidenciales de 2018; desde entonces, la inestabilidad y falta de continuidad en su administración son más que tangibles al registrarse ya 41 relevos institucionales en diferentes cargos en su gabinete (prácticamente uno por mes), en prácticamente todas las dependencias de la 4T.

Las causas o pretextos por los que muchos funcionarios amloistas han abandonado el barco, algunos incluso en la recta final de la presente administración, han sido múltiples, desde discrepancias con el presidente, aspiraciones para diversos procesos electorales, enroques o simplemente porque el mandatario decidió que el funcionario en turno ya no era apto para pertenecer a su administración.

Uno de los últimos movimientos (y más escandaloso por tratarse de quien ayudó a AMLO a llegar a la presidencia) fue la salida hace una semana de Tatiana Clouthier de la secretaría de Economía, en medio de voces airadas que advierten de la peligrosa situación económica que vive México.

Los 41 cambios han tenido lugar en el gabinete legal y ampliado y se han registrado prácticamente desde los primeros meses del mandato. En algunos casos, como la secretaría de Educación, en tres años se han dado 3 relevos, sin importar que es un sector convulsionado por una pandemia y por la improvisación de una nueva reforma educativa.

La forma en que surgen los relevos ha llamado mucho la atención, como la de Clouthier, quien anunció su decisión de dejar el cargo al frente de la secretaría de Economía mediante una interesante declaración: “Como lo platicamos desde el 26 de julio y lo reiteré el 9 de septiembre, mi oportunidad de sumarle al equipo está agotada. Me paso a la porra, desde donde seguiré con ánimo al equipo o, como decimos desde el espacio común, a ser una más que trabaja por la patria, ya que la revolución de las conciencias no permite dejar de involucrarnos en el quehacer del país”.

Con voz entrecortada al presentar su dimisión, la polémica funcionaria dejó muy en claro que nada quería saber ya de la 4T, por lo que poco le importaría que en su reemplazo fuera nombrada Raquel Buenrostro, quien ocupaba la titularidad del Servicio de Administración Tributaria (SAT); hasta el momento no se sabe quién será designado a esta última institución.

Aunque la reacción de AMLO ya se esperaba, no dejó de sorprender la ira bajo sus palabras: “Lo otro que quiero informarles es que ya tomé la decisión de nombrar a Raquel Buenrostro como secretaria de Economía, quien ahora se desempeña como directora del SAT, que ha tenido muy buen trabajo porque no ha disminuido la recaudación”, anunció el presidente el pasado viernes, antes de negarle un último abrazo a Clouthier.

Un rosario de salidas y renuncias

Previo a la renuncia de la hija de Maquío al equipo de López Obrador, las últimas salidas del equipo de Andrés Manuel López Obrador eran la de Omar Gómez Trejo de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa por “diferencias”, y Delfina Gómez, quien competirá como candidata de Morena a la gubernatura del estado de México, un plato que apetecen desde hace casi 5 años.

Pero esas renuncias o salidas no son nuevas, pues empezaron a tan sólo cuatro meses de iniciado el sexenio de AMLO, con Simón Levy, subsecretario de Turismo, quien anunció su separación del cargo “por motivos estrictamente personales» y con carácter de irrevocable, de quien nada se supo después, seguido de Germán Martínez de la dirección general del IMSS. En mayo de 2019, el ex panista denunció “injerencia perniciosa” de algunos funcionarios de la secretaría de Hacienda (SHCP) y presentó su decisión de separarse de su cargo para regresar a su escaño como senador.

Martínez Cázares renunció a la dirección del IMSS el 21 de mayo de 2019, acusando a la secretaría de Hacienda de intervenir en las finanzas administrativas del Instituto y adeudar a este último más de mil millones de pesos del “componente de salud” que le correspondía al instituto del ahora extinto programa Prospera.

Por su parte, Zoé Robledo Aburto, entonces subsecretario de Gobernación, tomó posesión de la titularidad del IMSS desde el 24 de mayo de ese año, y se convirtió en uno de los funcionarios responsables de afrontar la pandemia de coronavirus que afecta a México actualmente.

La polémica siempre ha estado en torno a los relevos; una de las salidas de las que más se habló fue la de la exsecretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, quien se vio inmersa en pugnas partidistas para que su hermano, Pablo Amilcar Sandoval, fuera candidato a la gubernatura de Guerrero y no Félix Salgado Macedonio.

Es de hacerse notar que veinte días después de que Morena ganara la gubernatura de Guerrero llevando como candidata a Evelyn Salgado, la hija de Félix Salgado (a quien se le tumbó la candidatura), es que se dio la salida de Sandoval.

Y qué decir de la renuncia de Carlos Urzúa como secretario de Hacienda, puesto que para nadie fue un secreto que se dio por discrepancias en materia económica con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Estoy convencido de que toda la política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que esta pueda tener y libre de todo extremismo, sea este de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones no encontraron eco”, denunció entonces.

Pero la odisea de la SHCP no paró en esto; el sexenio inició con Carlos Urzúa, que fue relevado después de la polémica por Arturo Herrera y posteriormente por Rogelio Ramírez de la O. En julio de 2019, Carlos Urzúa, entonces titular de la secretaría de Hacienda y Crédito Público, renunció al cargo tras señalar una “inaceptable imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública”. Por consiguiente, Arturo Herrera fue el relevo en la SHCP.

Para junio de 2021, el mismo Ejecutivo federal fue quien anunció la llegada del doctor en economía, Rogelio Ramírez de la O, para proponerlo como gobernador del Banco de México (Banxico) tras anunciar en mayo de ese mismo año que Alejandro Díaz de León no sería renovado para continuar frente a la institución.

El nombramiento de Herrera frente a Banxico era prácticamente un hecho. Sin embargo, en noviembre de 2021, Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, informó que la propuesta había sido reconsiderada por el mismo López Obrador, quien finalmente colocó a Victoria Rodríguez Ceja como titular de la institución (algo que quedó sin explicación).

Más polémicas

Más adelante, y también en medio de mucha polémica, se incluye a Jaime Cárdenas, quien hizo públicos actos de corrupción y malos manejos al interior del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep) y que fueron denunciados ante la Fiscalía General de la República (FGR).

En la misma situación se cuenta el relevo de Santiago Nieto como titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, luego de la polémica generada por su boda con la consejera electoral Carla Humphrey, celebrada en Guatemala. En ese caso, el problema no fue la boda, sino el escándalo de los millones que se gastaron en ella dentro de una política nacional de austeridad.

200422007. Ciudad de México, 22 Abr 2020 (Notimex-Marco González).- El presidente Andrés Manuel López Obrador, durante su conferencia matutina del día de hoy. Ciudad de México, 22 de abril de 2020. NOTIMEX/FOTO/MARCO GONZÁLEZ/MGR/POL/4TAT

La salida exigida al funcionario fue airosa, pues para justificar su renuncia declaró que “antes de que pudiera afectarse al proyecto, por las críticas derivadas de actos de terceros relacionados con un evento personal y transparente, preferí presentar mi renuncia como titular de la UIF”, escribió en su momento.

Curiosamente, tan solo una hora antes de esa declaración, la secretaría de Gobernación ya había anunciado al sustituto: el exlegislador Pablo Gómez, designado directamente por el presidente López Obrador.

Para septiembre de 2021, el presidente confirmó que Julio Scherer Ibarra renunció a la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República y su salida coincidió con la llegada de Adán Augusto López a la Segob. En lo que pareció ser un capricho personal, el presidente declaró: “El licenciado Julio Scherer, consejero jurídico del Ejecutivo Federal, ha decidido dejar el cargo y el encargo porque va a reincorporarse a sus actividades como abogado”, de esa manera, Adán Augusto tuvo el camino libre para llegar a un puesto clave, el que actualmente ocupa.

Los chapulines

Las elecciones federales de 2021 generaron varias salidas de funcionarios del gobierno federal. Uno de ellos fue el secretario de Seguridad Pública Alfonso Durazo, quien se separó en octubre de ese año para contender por la gubernatura de su estado natal, Sonora, la cual ganó.

Al igual que él lo hizo Ricardo Sheffield, exprocurador federal del consumidor para competir por la alcaldía de León, la cual perdió, por lo que el pasado 2 de agosto se reincorporó como titular de la Profeco, pues había solicitado una licencia temporal como su tabla de supervivencia.

Es de hacerse notar también que, aunque no compitió por algún puesto de elección popular, la salida de Gabriel García como coordinador de programas de bienestar del gobierno federal se atribuye ahora a los malos resultados que obtuvo Morena en la Ciudad de México.

Las aspiraciones políticas no han sido el único tema para las renuncias, también se han dado enroques, pues en poco más de dos años, el presidente realizó movimientos de los titulares para colocarlos en otras encomiendas, como en el caso de Diana Álvarez Maury y Rabindranath Salazar, quienes intercambiaron su espacio en la subsecretaría de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Segob y el Banco de Bienestar.

A otros integrantes de su gabinete, el presidente los ha postulado para ocupar cargos, como sucedió con Margarita Ríos-Farjat, quien fue propuesta como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Blanca Jiménez que salió de Conagua para encabezar la embajada de México en Francia.

Más hombres que mujeres

Con tantos relevos, el gabinete del presidente López Obrador actualmente ha quedado con mayoría de hombres, pues solo 8 de las 19 secretarías de Estado tienen a una mujer al frente y desde hace más de un año, ha incumplido con la paridad de género, lo que es un mandato constitucional.

El artículo 41 de la Constitución establece que “los nombramientos de las personas titulares de las secretarías de despacho del Poder Ejecutivo deberán observar el principio de paridad de género, en el nivel federal y las entidades”; al inicio de la administración emanada del Movimiento de Regeneración Nacional, el gabinete respetaba la paridad de género, pero por los cambios, los hombres fueron ganando terreno.

Es de recordar que al tomar el mando, para algunos nombramientos el presidente optó por designar a alguien del mismo género para el cargo, pero en otros no se respetó ese principio; por ejemplo, con la salida de Irma Eréndira Sandoval como secretaria de la Función Pública se nombró a Roberto Salcedo en su lugar y cuando Olga Sánchez Cordero dejó el cargo como secretaria de Gobernación, el presidente designó a Adán Augusto López.

Las mujeres volvieron a escalar cuando Ariadna Montiel fue nombrada secretaria de Bienestar en sustitución de Javier May y cuando Delfina Gómez ocupó Educación Pública en reemplazo de Esteban Moctezuma y ella misma fue sustituida recientemente por otra mujer.

Por la forma en que está compuesto el gabinete del presidente López Obrador, solo el 42 por ciento de las titulares de una secretaría son mujeres, frente al 58 por ciento de hombres.

Fue en junio de 2019 cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se reforman los artículos 2, 4, 35, 41, 52, 53, 56, 94 y 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Paridad entre Géneros. En él, quedó establecido que la mitad de los cargos en los tres niveles de gobierno, en los tres poderes de la Unión y organismos autónomos son para mujeres, lo que se denomina paridad transversal.

Por lo anterior, el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador está en falta desde hace más de un año. Cuando en la Segob se nombró a Adán Augusto López en agosto de 2021, el equipo del presidente estaba compuesto en 35 por ciento por mujeres y el 65 por ciento por hombres.

El gabinete actual

Hoy las mujeres que ocupan una secretaria en el equipo del presidente López Obrador son ocho: Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana; Rocío Nahle, secretaria de Energía; Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar; Alejandra Frausto, secretaria de Cultura; Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social; María Luisa Albores, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Leticia Ramírez, secretaria de Educación Pública y la designación de Raquel Buenrostro en la secretaría de Economía, mantiene la cifra de ocho mujeres al frente de una secretaría de Estado.

El lado masculino del gabinete lo componen: Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores; Adán Augusto López, secretario de Gobernación; Luis Cresencio Sandoval, secretario de Defensa Nacional; Rogelio Ramírez de la O, secretario de Hacienda y Crédito Público; José Rafael Ojeda, secretario de Marina; Jorge Arganis, secretario de Comunicaciones y Transportes; Víctor Villalobos, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural; Miguel Torruco, secretario de Turismo; Román Meyer, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano; Roberto Salcedo, secretario de la Función Pública y Jorge Alcocer, secretario de Salud.

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