El Aeropuerto del ‘Dedazo’ militar

Investigaciones

El Aeropuerto del ‘Dedazo’ militar

Por Valeria Durán/MCCI

El aeropuerto de Santa Lucía fue construido en la opacidad y por “dedazo”, pues prácticamente el 100 por ciento de los contratos fueron por asignación directa o por invitación restringida a proveedores elegidos por los mandos militares. MCCI solicitó los contratos de la obra y la Sedena sólo accedió a transparentar una cuarta parte de la información.

Los mandos militares que estuvieron al frente de la construcción del aeropuerto de Santa Lucía asignaron prácticamente el 100 por ciento de los contratos sin licitación, muchos de ellos a proveedores sin experiencia o que carecían de infraestructura o instalaciones.

En la revisión de una muestra de 1,233 contratos que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) asignó para la obra de Santa Lucía, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) identificó casos de empresas recién creadas que obtuvieron multimillonarias adjudicaciones; proveedores vinculados con factureros e incluso contratistas con antecedentes de corrupción.

De los contratos revisados, el 77.24 por ciento se asignaron por invitación restringida a proveedores elegidos por los mandos militares y el 22.76 por ciento por asignación directa.

Predomina la opacidad

Mediante solicitudes de acceso a la información, MCCI gestionó copia de los contratos de los diferentes frentes de construcción del aeropuerto, pero la Sedena sólo entregó 1,233 contratos por un monto de 17 mil 385 millones de pesos, que representan alrededor de una cuarta parte del costo total de la obra. Es decir, los detalles de cómo se gastaron 3 de cada 4 pesos permanecen en la opacidad.

De acuerdo con la página oficial de la construcción del aeropuerto, sólo existen 20 frentes en construcción, pero MCCI identificó que había al menos 26 y son los que fueron solicitados vía transparencia. Esos frentes corresponden –entre otros- a la adquisición de insumos y equipo para las obras de la torre de control, las pistas centrales, la terminal de pasajeros y el estacionamiento del aeropuerto, entre otros espacios.

Sin embargo, la Sedena sólo accedió a entregar información de 23 de los 26 frentes solicitados por MCCI, y negó documentos de las obras correspondientes a la interconexión vial del tramo El Caracol a Caseta Tultepec; el tramo IACM Terminal 2- El Caracol y los detalles de obra de la brigada de Policía Militar, con el argumento de que dichos frentes no se encontraban en proceso de ejecución, por lo cual no se habían realizado contratos.

De acuerdo a la respuesta que la Sedena dio sobre la negativa de información del Frente 4, para el Nuevo Aeropuerto estaban contempladas obras de interconexión del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (IACM) con el Aeropuerto de Santa Lucía.

En el transcurso de la revisión de los documentos que entregó la Sedena, MCCI detectó que la construcción del aeropuerto mixto civil/militar y la rehabilitación de las instalaciones militares está conformado por al menos 48 frentes.

Además de negar acceso a todos los frentes de la obra, la Sedena entregó a MCCI expedientes incompletos. Esto se pudo constatar porque los números de archivos se saltan frecuentemente en la numeración seriada.

Todos los contratos, a los que MCCI tuvo acceso son básicamente de la compra de materiales, así como la renta y adquisición de equipos electrónicos y de transporte. Ninguno corresponde a las obras ejecutadas en el lugar, que estuvieron a cargo de ingenieros militares. (Fuente: https://contralacorrupcion.mx/aeropuerto-santa-lucia-dedazo-militar/)

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