Y sin embargo, la corrupción se mueve

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Y sin embargo, la corrupción se mueve

Por: Rosalinda Cabrera Cruz

La tan esperada y cuestionada aplicación del examen CENEVAL para ingreso a las escuelas de educación Normal de Michoacán por fin se dio el pasado 10 de julio; para sorpresa de muchos, el proceso se realizó con tranquilidad en las sedes que se instalaron en varios puntos del estado; a esos lugares, los aspirantes a docentes que se registraron, acudieron de acuerdo a las instrucciones giradas.

No obstante, y pese al blindaje, de todas formas se registraron casos de corrupción, desde una aspirante que llevaba su acordeón con las respuestas y que fue pillada al ingreso, hasta 11 exámenes que tuvieron exactamente las mismas contestaciones a los reactivos, lo que demostró que quienes respondieron también tuvieron acceso a las respuestas, lo que no pudo provenir de otro lugar que no fuera de quien tenía los exámenes: la propia área de Evaluación de la secretaría de Educación en el estado (SEE).

Contrario al orden que prevaleció durante la aplicación del examen, cuyo objetivo era determinar quiénes eran los mejores prospectos para ser maestros en las escuelas de educación básica, la aparición de exámenes fraudulentos en esta ocasión no fue una sorpresa, dada la larga historia que al respecto existe en la SEE y que los Aspirantes y Rechazados de las Normales Oficiales del Estado de Michoacán denunciaron en 2020 (año en que el fraude fue mayúsculo), cuando afirmaron la presunta venta de claves de ingreso a las escuelas Normales de la entidad.

En sus afirmaciones de esas fechas, indicaron que entre los participantes del proceso “se hablaba” de la venta de claves de ingreso. Por medio de un comunicado difundido entre los medios de comunicación, el domingo 2 de agosto de 2020, la organización señaló que, “durante la aplicación del examen nos percatamos de que muchos compañeros terminaban en un tiempo muy acelerado, algo realmente sorprendente, que nos causó intriga”.

Como el escándalo iba creciendo, el 3 de agosto la SEE emitió un comunicado, en el que anunció que “se ordenaba una investigación exhaustiva y expedita respecto a la organización y resultados de dicha evaluación”… “Conforme a la base décimo primera de las convocatorias publicadas, puede determinarse la nulidad de la evaluación de ingreso y se procederá a la reposición del proceso de evaluación de ingreso a las Normales”, lo cual finalmente sucedió.

Pero las sorpresas continuaron, porque en medio de protestas diarias, el 5 de agosto la SEE dio a conocer también mediante un comunicado nocturno, que Gerardo Cázares Torres, director de Evaluación de la SEE, fue “relevado” del cargo.

Pero ¿quién es Gerardo Cázares Torres? Ni más ni menos que el hermano de Jorge Cázares Torres, ex dirigente de la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y quien en realidad únicamente fue removido a otro cargo, pues le reasignaron como director de Tecnologías de la Comunicación y la Información Educativa, un cargo que a pesar de ser secundario, en tiempos de pandemia y de educación a distancia es fundamental para la enseñanza virtual, es decir, un puesto clave y vulnerable.

Un fraude bien documentado

Aunque en 2020 la venta de resultados de exámenes fue escandalosa y sin el menor recato, lo más relevante es que se demostró que desde las entrañas mismas de la SEE, algunos funcionarios estaban en posesión de los datos personales de los aspirantes para poder contactarlos, así como de las respuestas reales al examen aplicado.

Fue en abril de este año, para el proceso de ingreso para la generación 2022-2023, que estalló la bomba para los aspirantes a maestros, la que fue dejada caer de manera contundente por el gobernador de Michoacán Alfredo Ramírez Bedolla: el examen CENEVAL se aplicaría para el ingreso a las escuelas Normales del estado porque era la única forma de evitar la corrupción en el ingreso dichas instituciones educativas.

Durante conferencia de prensa, el mandatario señaló que la corrupción en esos centros de estudio se da desde el proceso de admisión, por lo que entre las medidas de seguridad, se mantendría la matrícula, amén de que el examen de CENEVAL tendría todas las medidas de seguridad para evitar irregularidades (pero que, aunque en mucho menor número, sí se dieron igual en esta ocasión).

Bedolla advirtió que se harían denuncias en cuanto se detectasen irregularidades, como sucedió en Arteaga en donde se vendía una “garantía de ingreso” hasta en 50 mil pesos, por lo que se presentó la denuncia respectiva por fraude y hechos constitutivos de delito. En el caso de los 11 exámenes idénticos detectados en esta ocasión, la medida tomada fue la anulación del registro de los aspirantes.

A su vez, Mariana Sosa Olmeda, directora del lnstituto de Educación Media Superior y Superior del estado de Michoacán, advirtió que “en Michoacán no existe otra manera de obtener un lugar, si no es logrando ser uno de los mil 80 mejores resultados en el examen CENEVAL”.

Quedó claro que este año nadie entraría a las Normales por otra vía, por lo que los involucrados en los procesos fuera de norma buscaron como sostener sus engaños y fraudes, y lo único que provocaron fue perder fuertes cantidades de dinero y ser copartícipes de un delito, junto con quienes se dejaron engañar.

Al precisar sus dichos con cifras, Sosa Olmeda dijo que en Michoacán el 68 por ciento de los ciudadanos tienen una opinión negativa de las Normales, debido a que el proceso de ingreso se ha visto empañado desde hace mucho tiempo por corrupción e irregularidades generalizadas.

En el mismo espacio informativo, Ramírez Bedolla fue tajante al decir que la corrupción educativa “inicia en el ingreso, desde ahí; se comercializa el examen, las respuestas se venden, se trafican. No vamos a dar nombres, pero los tenemos identificados”.

Por citar un ejemplo, precisó que “en Arteaga ya tienen hasta un nombre técnico “garantía de ingreso” (…) Y los tenemos identificados, ya hay una denuncia y un debido proceso porque ahí inicia la corrupción y luego la otra cuando salen de la Normal y estos grupos de interés, de huachicoleo de plazas, aprovechan para pedir un número igual de plazas automáticas a los egresados”.

Cuántos aspirantes lo lograron

El pasado domingo 10 de julio, fueron un total de 2 mil 674 jóvenes los que realizaron su examen para lograr ingresar a las escuelas Normales oficiales del estado, en una jornada histórica y sin incidentes, en la que en todo momento se garantizó la legalidad y transparencia en el proceso; de ellos, mil 80 obtuvieron la calificación necesaria para lograrlo.

Según Sosa Olmeda, con la aplicación del examen CENEVAL lo que se buscó es elevar la calidad de las escuelas Normales, al seleccionar solamente a los perfiles mejor calificados y que cumplieron con todos los requisitos de admisión, ya que en ellos recaerá el compromiso de la educación para forjar a las nuevas generaciones de michoacanos.

De acuerdo con los registros, la afluencia en cada sede fue la siguiente:

  • Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga” en Tiripetío: 140 jóvenes.
  • Tecnológico Superior de Uruapan: 280 jóvenes.
  • Tecnológico de Lázaro Cárdenas: 422 jóvenes.
  • Recinto Ferial de Morelia: 1, 832 jóvenes.

Los resultados de los mil 80 seleccionados se dieron a conocer a partir del mismo domingo a través de la cuenta oficial de Facebook del Instituto de Educación Media Superior y Superior del Estado de Michoacán y mediante diversos medios de comunicación estatales.

Sosa Olmeda informó que primero se emitieron los resultados de las pruebas aplicadas en la Escuela Normal Vasco de Quiroga en Tiripetío, de donde aceptaron a los mejores 140 aspirantes.

El máximo puntaje aceptado establecido por CENEVAL era de mil 300 puntos; en la Normal de Tiripetío se registraron 205 aspirantes y el estudiante con mayor puntuación fue el del folio 656586928 con mil 107 puntos.

Por lo que se refiere a la Normal Indígena de Cherán, la funcionaria informó que hubo un registro total de 296 aspirantes para ingresar a uno de los ocho programas académicos, sin embargo solo se aceptaron los 100 primeros mejores; específicamente, en la licenciatura de Preescolar Intercultural Bilingüe hubo dos registros; en Educación Preescolar Intercultural Bilingüe Náhualt, ocho espacios; en Preescolar Bilingüe Mazahua tres lugares; en Educación Preescolar Bilingüe Purépecha, 27 aspirantes; en Educación Primaria Intercultural Bilingüe Mazahua, cuatro jóvenes; en Educación Primaria Intercultural Bilingüe Otomí, tres personas.

Por lo que se refiere a la licenciatura de Primaria Intercultural Bilingüe Purépecha, 40 aspirantes y en la Primaria intercultural Bilingüe Náhuatl 13 ingresantes; los resultados a detalle fueron publicados en el Instituto Tecnológico de Uruapan.

Para la zona costera, en las evaluaciones aplicadas en el Instituto Tecnológico de Lázaro Cárdenas para ingresar al Centro Regional de Educación Normal (CRENAM) y del Centro Regional de Educación Normal Preescolar (CREN) en Arteaga se evaluaron a 439 personas.

En estos centros de estudio se determinaron 255 espacios disponibles para tres programas educativos: en la licenciatura en Educación Primaria en el CRENAM, 96 espacios; en la licenciatura en Educación Secundaria con especialidad en Telesecundaria, 32 ingresantes y en Educación Preescolar en el CREN, 127 lugares.

Morelia fue donde más afluencia se registró y los resultados arrojaron que para la Escuela Normal Urbana Federal, profesor J. Jesús Romero Flores, que cuenta con dos programas académicos, se contabilizaron 537 aspirantes, pero solo aceptaron a 150, de los cuales 120 fueron para la licenciatura de Educación Primaria y 30 para la licenciatura en Educación Especial.

En lo que toca a la Normal Superior de Michoacán, modalidad escolarizada, presentaron examen 333 personas para cubrir 128 espacios en cuatro programas: Enseñanza y Aprendizaje de Formación Cívica y Ciudadana, en Matemáticas, Química y Español, en las que quedaron 32 personas en cada uno.

La Escuela Normal para Educadoras, donde se ofrece la licenciatura de Educación Preescolar, 502 aspirantes presentaron evaluación, de las cuales solo eligieron a los 123 primeros mejores resultados. La oferta disponible en la Escuela Normal de Educación Física es de 124 lugares y ahí aplicaron examen 479 aspirantes.

Por último, en el Centro de Actualización para el Magisterio en Michoacán (CAMM) se aceptaron 30 ingresantes para los programas en Educación Primaria y Educación Especial.

Para enseñar, sólo los mejores

Los futuros maestros no deben empezar su trayectoria como educadores de las nuevas generaciones surgiendo del fraude y el saqueo; hasta ahora, a lo largo de cada convocatoria de admisión, muchos aspirantes de escuelas Normales sin más ni más venían comprando su acceso al sistema educativo estatal mediante el pago de las respuestas de su examen de ingreso, lo que desde siempre ha sido el escándalo en turno dentro de un muy golpeado sistema educativo estatal.

El ingreso a las escuelas de educación Normal es muy apetecido por miles de jóvenes en todo el país no únicamente porque pudieran ser carreras de licenciatura con un alto contenido académico, sino porque es muy probable que con ello, al concluir sus estudios, garanticen una plaza laboral de por vida, lo que en tiempos de desempleo es algo nada despreciable para muchos aspirantes y sus familias.

Esto lleva a que en esos centros de estudio no se haya dado prioridad al perfil vocacional de sus aspirantes (algo fundamental en el futuro profesionista de la educación, ya que su trato será con muchas generaciones de niños y jovencitos), sino a quienes aparentemente sacaran las mejores calificaciones a través de una herramienta de evaluación muy cuestionable, como lo ha sido un examen escrito que brindó la oportunidad a vividores dentro del sistema que habían hecho de la venta de las respuestas al mejor postor su forma de obtener ganancias.

Blindar el proceso de ingreso a las escuelas normales para evitar la corrupción era una meta establecida desde hace mucho tiempo; con ello no solamente se garantizaba el ingreso de los mejores aspirantes a enseñar a las nuevas generaciones, dignos vigilantes de los preceptos del artículo tercero constitucional que garanticen el derecho a la educación, sino también para liberar el proceso de conflictos de intereses para el examen.

Fueron necesarios dos procesos particularmente plagados de acusaciones de corrupción (en 2020 y 2021), para que se tomara literalmente al toro por los cuernos y se enfrentara a los artífices de los fraudes. Desde la emisión de la convocatoria hasta la entrega de resultados se han dado pasos importantes; hubo intentos de regresar a los viejos vicios, en efecto, pero fueron detectados y se les puso un alto, algo que es digno de reconocimiento y, sobre todo, de consolidación.

El diseño de la logística de aplicación del examen funcionó, como se demostró durante la aplicación del mismo. La difusión de resultados fue pertinente y los resultados emitidos fueron razonables en lo general, no se ven puntajes desorbitados como en ediciones anteriores. Más allá del legalismo superfluo, hasta esta altura del proceso sí que hay claras diferencias respecto a las aplicaciones de años pasados.

El silencio de quienes estaban atrás de los procedimientos corruptos deja mucho para la reflexión, pues aún quedan varias etapas a superarse, como es la inscripción de los estudiantes seleccionados, la realización de los cursos de inducción, tanto por la parte oficial como del consejo estudiantil, el presentarse a clases, el cerrar el semestre y el año escolar entero satisfactoriamente, en junio de 2023 y, finalmente, la emisión de la convocatoria para el proceso de ingreso de 2024, donde se demostrará el cierre del proceso de 2022 y la aplicación de las mismas medidas por segunda ocasión.

Habrá que esperar que los grupúsculos afectados al cerrarles la llave del manejo del examen no empiecen nuevamente a tomar calles, carreteras y edificios para defender sus puntos. En todas las etapas referidas aún hay espacio potencial para posibles actos de control, captura, colonización y corrupción que podrían dar al traste con lo ya logrado. Ojalá que la aplicación del examen este año no haya sido únicamente una llamarada de petate.

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