Rueda de Molino| Los “moralmente derrotados” en su Domingo de Resurrección

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Los “moralmente derrotados” en su Domingo de Resurrección, le pegan al presidencialismo imperial

Por: Jorge Hidalgo Lugo

Un fuerte golpe al totalitarismo, pero sobre todo al espíritu depredador con que se ha conducido desde que asumió el poder, es lo que diputados federales del frente opositor asestaron este Domingo de Resurrección a Andrés Manuel López Obrador, quien va de tumbo en tumbo sin variar un ápice su actitud hostil, pendenciera y de polarización absoluta, que hoy lo tiene contra la pared.

Y fieles vasallos del tirano en problemas, sus seguidores creen que es más inteligente seguir el paso de la confrontación y denuestos a granel, para hacer sentir a su amo, que aún hay tela de dónde cortar y mantenerse al frente del poder en un país que al parecer va despertando de su letargo y ya es capaz de reconocer el grave error cometido por confiar en falsos redentores que hoy se muestra más peligroso, como las fieras heridas, dispuesto a dar el último zarpazo de ser preciso.

Lo acontecido en San Lázaro, no es un episodio de héroes contra vende-patrias, como lloriquean los acomodaticios y aduladores queda-bien-con-el-mesías.

Esto es un episodio histórico sí, porque deberá quedar registrado en los anales como un pleito donde las mayorías, aunque suene incomprensible, fueron derrotadas por las minorías y, sobre todo, porque es la primera vez en la historia post revolucionaria de México que el Legislativo no aprueba una reforma constitucional enviada por el Ejecutivo.

Así que al margen del desgarramiento de vestiduras en que han caído convenencieros y oportunistas amos en el arte de la adulación por la buena paga, se debe entender que el grupo opositor cumplió a cabalidad con lo mandatado por esos millones de votos que los llevaron a San Lázaro.

Se olvidan por así convenir a su fragilidad intelectual que, precisamente los aliados fueron electos con la única intención de hacer contrapeso al abuso de poder con que se había conducido en la primera mitad de su sexenio López Obrador y la caterva de lacayos, serviles, esos sí, vende patrias, que le aprobaron todas las atrocidades habidas y por haber, sin “mover una sola coma” a sus proyectos destructivos y de aniquilamiento total del país de instituciones que recibió en las manos.

No, no son los 223 votos en contra de la Ley Bartlett lo que debe perseguir y atacar el presidencialismo imperial herido en el ego. No es que los representantes populares del PAN, PRI y PRD, a quienes se sumaron los de Movimiento Ciudadano, deban ser satanizados con el poco inteligente epíteto de “traidores” a la patria.

Morena y sus aliados del Partido del Trabajo y los promiscuos, esos sí vende honras al mejor postor del Verde Ecologista, no lograron la mayoría calificada que requerían porque enfrente tuvieron a diputados que privilegiaron la oferta planteada y por la que obtuvieron 22 millones 977 mil 869 votos, de otros tantos mexicanos que salieron a las urnas para elegir a quienes creyeron los iban a defender de los abusos cometidos por López Obrador y sus secuaces.

Y así lo hicieron…

Porque para sorpresa de no pocos que prematuramente pensaron que iban a ser traicionados y que la causa opositora se iba a ofertar vendiendo caro su amor, como lo pretendió lograr el huésped de Palacio Nacional y sus operadores, los embates y tentaciones quedaron en el basurero de la historia y no cedieron ni en los últimos ataques, cuando en la misma sesión dominical les lanzaron amagues de estar siendo investigados por los organismos represores que López Obrador tiene en Hacienda y la Fiscalía General de la República.

Fuera de sí, pésimo para manejar los daños cuando se registran en su parcela, López Obrador y su pandilla de facinerosos, no dudaron en atacar honras y acusar sin pruebas, incluso violando las leyes que rigen sobre la materia, para tratar de intimidar a mujeres como la diputada michoacana Edna Díaz o Margarita Zavala, cuyo principal problema es estar casada con quien está.

Pero de nada sirvió todo el aparato de Estado que se puso en marcha porque no fue suficiente el intento de comprar conciencias, ni ofrecer embajadas y cargos de relevancia en la estructura federal para parientes o familiares de quienes acompañaran al que se dice “demócrata”, pero utiliza las viejas artimañas que le afloran en sus genes de priista jurásico.

Hoy la debacle que sufren Morena y sus solovinos, se la endilgaron 223 manos firmes, decididas, convencidas, que ese es el papel que deben desempeñar, aunque los hayan tratado con desprecio cuando fueron humillados al declarar a sus partidos de origen como una oposición “moralmente derrotada”.

Esos debates sostenidos, los argumentos para defenderse del ataque soez y barbaján, que les permitió por igual ganar el debate en la maratónica sesión, estaban respaldados por más de 22 millones de votantes que como nunca, se festinan no haberse equivocado al acudir a depositar su confianza en quienes dieron palo al avasallamiento de Morena y su dueño.

Para la historia, la osada actitud de la michoacana Edna Díaz Acevedo quien de frente y sin titubeos, recriminó a López Obrador haber puesto en riesgo su vida, “con su discurso de odio, exponiendo deliberadamente mi imagen para justificar su derrota, puso en peligro mi vida, como pone a las mujeres de este país.

 “Mueren mujeres por mensajes como los que yo recibí, por violencia física, por violencia de género.

 “A pesar de las amenazas incluso de muerte, aquí estoy, no me van a callar.

 “Le pido que compruebe, presidente, los dichos contra mí, porque si no lo hace, quedará como un cobarde y un mentiroso”, retó sin obtener respuesta del aludido…

De esta forma en un día que la grey católica cierra la Semana Santa, los opositores, los “moralmente derrotados” tuvieron su Domingo de Resurrección y con él, descubrieron de lo que son capaces y hasta dónde pueden llegar en el 2024, una vez que saben, están ciertos, que López Obrador dejó de ser el míticamente invencible para tenerlo a tiro de piedra, como un oponente al que le pueden ganar con unidad, consistencia y no defraudando a esos más de 22 millones de mexicanos que hoy les aplauden pese a que los vencidos los llenen de vituperios y escarnio.

Les dolió y ahora ellos son los que deben auto recetarse cantidades industriales de Vitacilina, para el ardor en donde quiera que lo sientan.

Vale…

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